Esto es lo que pasa cuando uno lee, mensaje por mensaje, todo lo que se han dicho desde el principio de los tiempos. Ciento treinta y ocho mil doscientos treinta veces se escribieron. Aquí está el resumen.
Para calibrar: Cien años de soledad tiene unas 138.000 palabras. Ustedes escribieron el equivalente a cinco veces esa novela — sin proponérselo, sin editor, y casi todo desde el celular.
El primer mensaje de la historia no tiene nada de romántico. Es un jueves a las 3:21 de la tarde y ella escribe una sola palabra.
Hola
Miguel?Linda · 8 mayo 2025, 3:21 p.m.
Hola, si?
Quien?Miguel · 3:26 p.m.
La profe Elizabeth Pavas
De amagaLinda · 4:42 p.m.
Cuatro días después vino un silencio de 12 días, el más largo de toda la historia. Nadie sabía todavía lo que iba a pasar.
Entre ese "Hola" y hoy pasaron cosas medibles:
En 477 días solo hubo 32 días sin escribirse. Y 20 de esos fueron antes de que existiera algo entre ustedes.
Cada barra es un mes. Se nota cuándo se enamoraron, se nota cuándo se separaron físicamente, y se nota que ni la distancia ni un solo mes lograron bajarles el ritmo.
24 horas del día, promediadas sobre 477 días. Hay un patrón bastante bonito escondido acá: ella abre el día y él lo cierra.
De los 445 días con conversación, Elizabeth mandó el primer mensaje en 279 (63%). Miguel en 166.
Miguel cerró el día 272 veces (61%). Dijo "que descanses / lindos sueños" 198 veces contra 65 de ella.
10.150 mensajes se han escrito entre 8 y 9 p.m. El momento más suyo del día.
6.642 mensajes entre medianoche y las 6 a.m. Ella pone 4.028 de esos. El domingo es el día más callado de la semana; el martes, el más hablador.
Dos personas, la misma conversación, dos maneras completamente distintas de estar en ella.
81.127 mensajes contra 57.103. El 59% de todo lo que existe en ese chat lo escribió ella.
31 caracteres por mensaje contra 22 de ella. Su mensaje más largo tiene 9.752 caracteres — unas cuatro páginas.
1.769.525 caracteres él, 1.754.066 ella. Diferencia: menos del 1%. Distinto ritmo, mismo peso.
Elizabeth
Miguel
El 🥺 de Miguel aparece 988 veces — más que cualquier emoji de cualquiera de los dos. Un hombre de la costa, en Barranquilla, poniendo carita de ruego casi mil veces.
Tamaño proporcional a las veces que la usaron
"Linda" y "lindo" aparecen 14.258 veces. Es decir: uno de cada diez mensajes de esta relación contiene esa palabra. No se dicen "amor", no se dicen "bebé". Se dicen lindo.
Cosas que solo se ven cuando uno cuenta.
Contando "jaja", "jeje" y sus mutaciones. Ella se ríe 13.218 veces; él 7.310. Es el gesto más repetido de toda la relación — por encima de cualquier palabra de amor.
En 138.230 mensajes. Quince de ella, una sola de él. En cambio "te quiero" aparece 588. Guardaron esas dos palabras como si costaran plata — y eso las hace pesar.
Llevan más de un año de novios y todavía se tratan de usted. Bien paisa, bien de ustedes.
Fotos, audios y videos. Ella mandó 5.367; él 1.906. Ella además le ha enviado 103 TikToks; él le ha mandado 4.
"Perdón", "disculpa", "lo siento". 166 de ella, 115 de él. Cerca de una cada dos días. Nadie en este chat es bueno para quedarse bravo.
Miguel escribió 67 mensajes seguidos sin recibir respuesta. Ella llegó a 43. Ninguno de los dos sabe quedarse callado esperando turno.
Y 263 buenas noches. Empezar y cerrar el día contándoselo al otro es, después de reírse, la costumbre más fiel que tienen.
Ella dijo 706, él 302. Más de dos "gracias" por día, todos los días, durante año y medio.
331 son de ella, 60 de él. Ella dijo "futuro" 56 veces; él, 23. La misma relación, imaginada a dos velocidades distintas.
En 138.230 mensajes, a lo largo de 477 días, no hay un solo insulto de uno hacia el otro. Ni un grito escrito en mayúsculas. Ni un "eres un/a…". Nada.
Días buenos y días regulares, como todo el mundo. Pero nunca, ni una sola vez, se trataron mal con la boca. Eso es más raro de lo que ustedes creen.
La primera palabra que existió entre ustedes fue "Hola". La última del archivo, 477 días y 714.316 palabras después, es "Lindo".
Todo lo demás está en el medio.